SABER MARCARSE UNA META

20151111_125556

¿Somos conscientes de la importancia que tiene poner dirección en nuestra vista?

Y una vez que tenemos claro qué queremos ¿sabemos cómo explorarlo adecuadamente para estar seguros de que lo que queremos es alcanzable y motivador?

Una de las herramientas más poderosas que conozco y que aplico en todos mis programas de desarrollo personal es el “filtro SMARTER”

Una serie de preguntas en las que te voy guiando a través de tus respuestas, consiguen generar en ti una consciencia profunda para conectar con tu interior y escuchar tu propia voz.

Este punto es fundamental para tu “autodescubrimiento” y con claridad poder saber quién eres, qué quieres hacer, cómo te quieres expresar y por último ¿Te atreves?

 

 

 

 

 

 

APRENDIENDO EN EL CANAL 24 hrs

20150717_204121

Imaginaba que trabajar en televisión no era fácil. Hoy he podido sentir en mi piel la intensidad con la que trabajan nuestros periodistas, redactores, editores, montadores, etc y masticar el estrés que viven en esta casa para que todo salga y llegue perfecto a la audiencia.

Ha sido una experiencia realmente gratificante tanto por conocer el trabajo de estos profesionales  como por la entrañable acogida que me han dado, contando con la suerte de ir de la mano de mi grandísima amiga Maricarmen Manso, ayudante de realización. He visto como montaba audios e imágenes y los transfería para el último e interesante espacio de la temporada “La hora cultural en 24 hrs” dedicado hoy a las fotos de Antonio Olazabal y al libro de Luís Lapuente “Historias del soul” y presentado por Antonio Garate.

Feliz verano equipo!

20150717_213745Maricarmen Manso (Ayudante de realización)

Maricarmen Manso y Antonio Gárate en plena sesión de estrés20150717_195500 20150717_182308

20150717_195450

Emitiendo en directo

20150717_200116 20150717_200057 20150717_200049 20150717_202108

Fin de emisión….prueba superada

20150717_203946 20150717_203936

MOMENTO PARA VISITAR PLATÓ Y REDACCIÓN

20150717_204214

20150717_204144 20150717_204557 20150717_204537

20150717_210756 20150717_210737

Con Antonio en ingesta

20150717_211442En la parrilla

20150717_211646 20150717_212136

         En el control del Telediario                                                              Peluquería y Maquillaje

20150717_213826       20150717_214150_LLS

RETOS

20150714_181414                                                                                            GLASSWALKING

Cuántas veces a lo largo de la vida tenemos que transitar por caminos inciertos y dolorosos, a veces por decisión propia y otras porque la misma vida nos obliga a tomar. Los caminos son como son y cuanto antes lo aceptemos antes pondremos nuestros esfuerzos en superar las dificultades. De nada sirve contar las piedras del camino. Tenerlas en cuenta, sí, para saber qué nos hará falta para transitar por ellas.

En enero comencé a formarme como Coach. Sabía que sería duro pues debía enfrentarme a mis miedos y poder verme detrás de la máscara que inevitablemente me había forjado. Esa máscara que me protegía de mis debilidades, frustraciones y limitaciones.

Nada ni nadie podía garantizar que la experiencia no fuera dolorosa, dura y difícil. Tenía miedo. Miedo a saber quién era yo porque una vez que lo descubres ya no hay vuelta atrás, te guste o no lo que ves.

El martes pasado, después de siete meses de formación y de experiencia personal me vi frente al último camino que podía recorrer acompañada por el  entrañable grupo humano con quien he tenido la fortuna de compartir estos valiosísimos meses. Era la forma simbólica de saber con qué recursos internos podía acompañarme para superar un reto más en mi vida. Caminar descalza por una senda de cristales rotos, que crujen y se rompen cuando los pisas, impone. Lo miraba desde mi silla y sabía que quería hacerlo. ¿Para qué? Simplemente para confirmar una vez más que es la mente quien tiene todo el poder, que la tenía suficientemente trabajada como para confiar en que nada me pasaría y que cuando llegase al final y mirase atrás sólo pudiera sentir la satisfacción de haberlo conseguido, con mis miedos, con mis debilidades pero también con fortaleza, determinación y confianza. Y lo hice. Y supe, entonces, que asumir riesgos desde la responsabilidad y el compromiso cuando se tiene la certeza de que merece todo el esfuerzo lo que nos espera al otro lado del reto, es la más gratificante de las recompensas.

Hoy sé que soy fuerte, valiente porque enfrento mis miedos y no me dejo vencer por ellos y que viajar sin piedras en la mochila es más posible de lo que imaginamos.

Os dejo un hermoso cuento que aprendí durante mi formación y que llevaré siempre conmigo.

CARGAR LAS PIEDRAS

Hu-Ssong propuso a sus discípulos el siguiente relato:
– “Un hombre que iba por el camino tropezó con una gran piedra. La recogió y la llevó consigo. Poco después tropezó con otra. Igualmente la cargó. Todas las piedras con las que iba tropezando las cargaba, hasta que aquél peso se volvió tan grande que el hombre ya no pudo caminar. ¿Qué piensan ustedes de ese hombre?, preguntó a sus discípulos”

– “Que es un necio”, respondió uno de ellos. “¿Para qué cargaba las piedras con que tropezaba?”

Dijo Hu-Ssong:

– “Eso es lo que hacen aquellos que cargan las ofensas que otros les han hecho, los agravios sufridos, y aun la amargura de las propias equivocaciones. Todo eso lo debemos dejar atrás, y no cargar las pesadas piedras del rencor contra los demás o contra nosotros mismos. Si hacemos a un lado esa inútil carga, si no la llevamos con nosotros, nuestro camino será más ligero y nuestro paso más seguro.”

Y doy fe de que así es.

CÓMO FACILITAR LA VIDA A UN CLIENTE

11101259_1454490158204067_9011116843818273776_n                                                             Fotografía de Clark Little

Muchas veces pienso lo poco que me identifico con la palabra “coaching”. La mayoría de la gente no tiene ni idea de qué es esto y no es de extrañar.

Esta inquietud mía por poder darle otro enfoque a la palabrita de marras, se ve que ha estado pululando por esos mundos energéticos que todo lo conectan y entre ayer y hoy he visto la luz.

Hace unos días estuve viendo un documental sobre este fotógrafo arriesgado y temerario que es Clark Little, el mejor fotógrafo de olas del mundo. Para hacer el trabajo que realiza se juega la vida cada día porque no se conforma con tomar cualquier instantánea. Busca siempre el punto más peligroso, donde la ola bate con toda su fuerza y le mantiene luchando por salir de sus entrañas durante varios minutos. Me gustó su historia y me enamoraron sus fotos. Ayer elegí ésta para mi perfil de facebook.

Hoy un@ de mis client@s me ha dado fantásticas noticias sobre su proceso de “Coaching” (palabra del diablo). Está consiguiendo encaminarse y se siente mejor. Una situación que partía desde un punto bastante doloroso y complicado.

Entre Ayer y Hoy, entre la foto y los avances de mi coacheado,  he encontrado la definición justa para lo que estaba buscando. Claro, una definición…porque palabra que reúna todos los beneficios que aporta esta disciplina no hay en ningún idioma.

Hacer “Coaching” significa facilitar, conducir, investigar casi como lo hace un detective del C.S.I. prestando atención a cualquier pista por pequeña que sea para seguir ahondando hasta que la persona consigue un estado de claridad que le permita avanzar en la dirección elegida. Acompañar con “Coaching” implica empujar a una persona a coordinarse de forma holística pues se contempla al ser humano en su plenitud. Todo importa, todo conecta y si algún cable que une una parte con otra está en cortocircuito las cosas no van bien o incluso dejan de funcionar.

Facilitar la vida a las personas a través del Coaching es acompañar, investigar, escarbar, profundizar, comprender, entender, aceptar, sostener lo que la persona nos trae, cohesionando todos los elementos con el sentido que tiene para sus circunstancias y su entorno y así confeccionar “un traje” hecho a medida. Un “traje” tan confortable que apenas note que lo lleva puesto aunque sí lo sienta como único, irrepetible y eterno.

Mirar la foto de Little me conecta con esa parte de mi profesión que tanto amo….“El coaching es como una ola poderosa que remueve las arenas del fondo para ver qué de bueno y qué de malo esconden, elevando finalmente la esencia del ser como una cresta de agua cristalina, transparente…PRECIOSA”

Se admiten sugerencias para encontrar una palabra en español que defina esta maravilla.

LA ZONA DE CONFORT

Aquí os dejo un estupendo video explicativo sobre La zona de confort realizado por Carlos Laudir Gama Chávez.

 

 

EL EFECTO MARIPOSA

foto_orsc

Esto es un temazo.

Recientemente empecé un módulo sobre coaching sistémico. Nunca antes había oído hablar sobre pensamiento sistémico y por lo tanto todo lo que aprendo me sorprende.

El “efecto mariposa” es un concepto de la teoría del caos que viene a decir de forma metafórica algo así comoel aleteo de las alas de una mariposa puede provocar un Tsunami al otro lado del mundo” .

Si no conoces nada sobre esta teoría es muy probable que te ocurra como a mí, que te parezca una metáfora preciosa o como mucho que pienses que esto ocurre fuera de nosotros. Alguna vez has pensado en los sistemas de los que formamos parte? La familia con la que convivimos es un sistema, nuestro grupo de amigos, el entorno laboral , el equipo deportivo en el que participamos….y  el más importante: nuestro cuerpo. El sistema más perfecto que conocemos. Si algo falla en nuestro organismo la consecuencia es que otras funciones del mismo se ven afectadas en menor o mayor grado dependiendo de cuál sea el órgano que falla.

Esto mismo sucede en nuestro entorno. Cualquier decisión, cualquier cambio que hagamos repercute en todo lo demás. No quiero decir con esto que tengamos que perder tiempo pensando si comprar pan blanco o integral, no, no se trata de eso. Sí me refiero a tomar conciencia de que un pequeño cambio puede generar un efecto inmenso. No digo nada si es un gran cambio. El efecto puede ser bestial. Por este motivo, los coaches trabajamos siempre con el cliente la forma en que puede afectar una decisión en su entorno. Generalmente, cuando estamos dudando sobre qué hacer en una determinada cuestión prestamos atención a lo que consideramos que nos afectará a nosotros individualmente y apenas dedicamos tiempo a pensar en el modo en que afectará a los que nos rodean. Y siempre, siempre repercute. A veces para bien o muy bien, a veces para mal y otras ni siquiera somos capaces de imaginarlo. Es interesante matizar que cuando se trata esta parte de la “ecología” en una sesión hay personas que deciden desde el pleno convencimiento quedarse como están. Eligen renunciar a su deseo antes que perjudicar a los seres que son importantes en sus vidas. Y no pasa nada. Todo está bien. Llegar a esta conclusión mediante la reflexión y la valoración nos hace estar en paz. En cierta manera es lograr un objetivo con más trascendencia que nosotros mismos.

También ocurre que cuando entramos en un nuevo sistema nos cuesta un tiempo encontrar nuestro sitio. Varias fuerzas confluyen desde distintos ámbitos y todas luchan por volver a encajar. Si estamos recién llegados a un nuevo empleo tanto los que ya estaban allí como el que llega sienten inestabilidad: recelo, desconfianza, desconocimiento….A veces al poco uno se siente plenamente aceptado e integrado como también sucede que el tiempo pasa y ni unos ni otro se adaptan. Todo depende de la manera en que se afronten las cosas dentro del equipo.

Este tema da para muchísimo más. Yo por mi parte ya estoy ampliando conocimientos al respecto porque me apasiona. Espero haber despertado la curiosidad del lector y si es posible generar conciencia de cuánto podemos hacer cada uno para contribuir en el engranaje y buen funcionamiento de nuestros entornos y si, finalmente, decidimos mover las alas que sepamos que al menos una ligera brisa puede llegar a cualquier parte del planeta.

 

LIBÉRATE DEL MIEDO A EQUIVOCARTE (PARTE 2)

equivocaciones_thumb3

En las sesiones con mis clientes siempre trabajo tres aspectos importantes: emociones, creencias y valores.

Las emociones son las que nos mueven a la acción y son las más evidentes para cualquier persona porque estamos constantemente sintiendo emociones.

Las creencias si son limitantes nos frenan a emprender la acción y/o nos impiden alcanzar la meta.

Los valores porque son principios que nos dan identidad, reflejan nuestros intereses y convicciones más importantes, nos permiten orientar nuestros comportamientos, creencias, pensamientos y decisiones. Son fuente de satisfacción y plenitud.

Cuando se trata de miedo autoaplicado, generalmente confluyen estos tres aspectos y funciona de la siguiente manera. Lo explico con un ejemplo:

Supongamos que no estoy satisfech@ con el trabajo que tengo y eso hace que no esté asumiendo mis responsabilidades como yo creo que debo hacerlo (conflicto de valor). Esto, en sí, ya me genera cierta insatisfacción, apatía, tristeza…(emoción que invita a la acción). Imagino un cambio de trabajo y mi mente empieza a generar recursos: puedo empezar a echar curriculums, apuntarme en alguna web de búsqueda de trabajo, hablar con algún amigo, buscar formación complementaria….. Al poco tiempo empezamos a generar pensamientos negativos (creencias limitantes) del tipo: Y si estoy peor que aquí; cómo se me ocurre plantearme esto teniendo que mantener a mi familia, pagar una hipoteca, el coche; ¿qué van a pensar de mí en casa? que estoy loc@ o ufffff perder la antigüedad en la empresa, un empleo seguro y un sueldo fijo….Seguro que tenéis muchos ejemplos más de pensamientos (creencias) de este tipo.

Claro que por otro lado también recordamos a alguien de nuestro entorno que tuvo la valentía de hacerlo y le salió bien y además se le ve tan, tan feliz…pero claro, seguro que yo con la mala suerte que tengo me estrello y si me estrello…Dios!! horror!!….a mi mente no paran de acudir imágenes horribles, me veo viviendo en la calle, perdiendo todas las cosas que tengo y repudiad@ por mi familia. Mejor reprimo mi insatisfacción laboral y virgencita, virgencita que me quede como estoy. Y así, en un intento de que la felicidad nos inunde, intentamos seguir viviendo imaginando que somos felices, que nada nos falta y creemos que dándole al off de nuestra voz interior todo marchará bien… Pero no, ahí sigue la vocecita de la que estoy segur@ haber pulsado el botón mental de apagado….y empezamos a sentir ansiedad, angustia, ahogo, bloqueo.

Qué bonito es el miedo autoaplicado!! Es el mejor compañero de viaje para cualquier persona con inquietudes. Cada un@ que cambie el ejemplo llevándolo al terreno que le afecte: pareja, estudios, ocio, amigos…y ahora que levante la mano quien no haya tenido este “juego interior”.

Lo que os propongo en este post es ser valientes y enfrentaros a la emoción como primer paso. Si no conozco de dónde viene y qué la genera, difícilmente voy a poder cambiarla. Desde luego que no os quepa duda de que no trato de animar a nadie a hacer locuras. Mi invitación es a la reflexión, a la consciencia, al autoconocimiento para poder elegir con pleno convencimiento si me quedo o quiero un cambio. Y desde luego entre el me quedo o me voy hay toda una escala de grises nada despreciable que puede suponer una solución con la que sentirme plen@ y satisfech@.

Este es el trecho en el que yo acompaño a mis clientes, aportando luz a sus dudas, a los terrenos inexplorados de su mente, a que consigan alinear metas con valores, creencias y emociones y encuentren el cómo hasta llegar donde desean.

Aquí os dejo un regalo. Os invito a que toméis cada una de estas preguntas como una luz que pueda clarificar que es lo que viene a contaros esta emoción que sentís ahora. Es el primer paso hacia la libertad.

¿Para qué está aquí esta emoción?

¿Qué propósito tiene en este momento de mi vida?

¿Qué te pasa cuando actúas de esta manera?

¿Qué sientes/piensas/haces?, Y ¿Qué te dice esto?

Esta emoción ¿Te cuida o protege de algo? ¿Te avisa o alerta de algo?

Otros enlaces relacionados:

¿ME PERMITO COMETER ERRORES?

 LIBÉRATE DEL MIEDO A EQUIVOCARTE (PARTE 1)

LIBÉRATE DEL MIEDO A EQUIVOCARTE (parte 1)

                                                   rendirse

El miedo es una emoción primaria que podemos sentir al recibir un estímulo externo o interno y cuya intensidad puede llegar a grado superlativo.

El miedo que se conoce como adaptativo o saludable es aquél producido por un estímulo externo (real) o amenaza y que nos prepara para el ataque o la huida. Nos vale como ejemplo tener un perro delante de nosotros que nos enseña los dientes con furia. El estímulo es recibido por la corteza cerebral quien envía una copia de la información a la amígdala y ésta a su vez a otras partes del cerebro para que se pongan en marcha todos los recursos (hormonas y otras sustancias químicas) que nos capaciten para una respuesta rápida y eficaz. Concluido el peligro el cuerpo y la mente recuperan su estado. En este caso no cabe duda de que el miedo es algo beneficioso y necesario que nos protege.

Existe otro miedo primario que es justamente lo contrario al anterior. Es desadaptativo y no saludable porque se produce como una reacción a pensamientos, sentimientos y/o recuerdos asociados con frecuencia a eventos traumáticos y que al ser evocados producen en el individuo un estado similar que cuando se sufrieron. Este tipo de miedos o fobias se pueden tratar con ayuda del terapeuta y facultativo correspondiente.

Un tercer tipo de miedo o ansiedad que pertenece al grupo de las emociones secundarias que son las que se producen en nuestra relación con otras personas. Generalmente, este miedo viene causado por la inseguridad en uno mismo ante la creencia de que nos faltan recursos para enfrentarnos a la situación o por las consecuencias negativas que pudiera traernos el enfrentarlo. Pongo como ejemplo no decirle al jefe lo molesto que me siento por lo mal que me ha hablado delante de mis compañeros pues podría despedirme o cogerme manía. En este caso lo que solemos hacer es creer que “ignoramos” nuestro miedo y decidimos “actuar” como si no pasara nada, lo que nos suele ocasionar a corto plazo un conflicto con nosotros mismos y que podemos arrastrar por mucho tiempo.

Nuestro mayor enemigo es el “miedo autoaplicado”. Este es el que nos coacciona, nos impide sentirnos libres para decidir y luchar por lo que realmente deseamos. Este miedo lo ocasiona uno mismo con pensamientos irracionales, creencias limitantes y argumentos irreales. Es este el que nos martillea la mente con los “y si.…”, “soy incapaz…”, ” no soporto….”, “me da pánico.…” No sigo pero hay muchos ejemplos más.

Este compañero de viaje es el que nos empuja a no salir de la zona de seguridad porque “y si me equivoco”.

Dice el Dalai Lama, Tenzin Gyatso, según publicaba el periódico El Universal Nación de México, que existen dos miedos, el que se justifica y el que está dentro de la mente. Ante el primero hay que tomar medidas y protegerse del peligro. El otro, el que está sólo dentro de la mente, hay que estudiarlo y liberarse de él.

En el siguiente post aprenderemos cómo “estudiarnos” los miedos para poder trabajar los pensamientos de forma sana.

¿Me permito cometer errores?

¿ME PERMITO COMETER ERRORES?

ME PERMITO COMETER ERRORES?IMG-20150511-WA0010

¿Qué es el realmente lo que nos limita a la hora de tomar una decisión en el momento de correr un riesgo o de emprender una nueva actividad?

El miedo a equivocarnos es el freno más potente para descartar cualquier cosa que nos haga salir de nuestra zona de confort. Pensamos que, al fin y al cabo, es mejor quedarme como estoy no vaya a ser que meta la pata y luego tenga que aguantar los “te lo dije, yo ya lo sabía” de los demás o, peor aún, el juicio más demoledor que, sin duda, es el que nos aplicamos a nosotros mismos.

¿Acaso es sensato pensar que Einstein o Newton no cometieran errores? La historia de la humanidad nos ha dejado un amplio abanico de anécdotas que los grandes genios experimentaron a través de sus errores porque un día no tuvieron miedo de probar. Si no de qué otra forma podríamos haber avanzado.

Alexander Graham Bell inventó el teléfono sin proponérselo cuando trabajaba por mejorar el telégrafo. Alfred Nobel, inventor de la dinamita, perdió su fábrica de nitroglicerina con una explosión y el gobierno no le dejó reconstruirla por considerar que su ciencia ponía el foco en la destrucción.

Thomas Alva Edison creó mil bombillas inservibles antes de crear la bombilla eléctrica tal y como la conocemos hoy. Cuanto más erraba más aprendía y más se acercaba a su descubrimiento. Su perspectiva del error ha sido y será fuente de inspiración para muchos de nosotros : “No fueron mil intentos fallidos, fue un invento de mil pasos”.

Y no hace falta mirar tan arriba ni tan lejos, estoy segura de que en tu entorno conoces a alguien, quizá tú mismo, que no teme equivocarse y persiste en su idea y su idea crece con él. A mí me ha servido como ejemplo el tesón de mi padre. Incansable hasta tener un EUREKA! o llegar al convencimiento de la imposibilidad de su consecución. Le he visto desde niña arreglar todo tipo de cosas, fueran o no de su competencia. Abría, desmontaba, soldaba, volvía a montar, probaba…..Aún hoy a sus 73 años sigue siendo una mente inquieta y antes de rendirse, prueba. Ahora que lleva unos años jubilado le he visto idear, ingeniar, diseñar y fabricar una herramienta que le permitiera llegar donde no podía. Yo le digo que es un “neurocirujano de la mecánica y la electricidad” y él se rie.

Permítete la posibilidad de valorar el error como una oportunidad de crecimiento, de expansión, de resultados no esperados repletos de conocimientos donde poder determinar qué acciones cambiar para obtener nuevas respuestas. Es este el camino donde sentirnos liberados de presiones, donde experimentar los intentos, los cambios, la tolerancia, y el éxito. Concédete la libertad para equivocarte y disfruta de cada intento.

 “Líberate del miedo a equivocarte”

 

EL COACHING EN LA POESÍA

martha_medeiros_5+(1) Martha Medeiros (Escritora)

Hoy mi amiga Olga Rodríguez, psicóloga, coach y rehabilitadora de drogodependientes, compartió conmigo un hermoso poema que al parecer se le ha atribuído erróneamente durante mucho tiempo a mi admirado Pablo Neruda.

El poema es de la escritora brasileña Martha Medeiros a quien acabo de descubrir. El poema está escrito en 1961, época en la que el Coaching ni siquiera tenía nombre.  Lo cierto es que al leer estos versos encuentro la historia de tantas y tantas personas que sienten esa especie de “lenta muerte” que experimentamos cuando no encontramos satisfacción en nuestra vida y pensamos que no hay otra alternativa más que vivirla así, sin sustancia, con la creencia de que sólo unos pocos afortunados logran lo que anhelan casi sin esfuerzo.

Aunque las palabras “nada” y “nadie” no suelen aclarar mucho, sí tienen aquí todo el significado porque es una verdad incuestionable que NADA ES GRATIS PARA NADIE. Miramos a los triunfadores, a los genios reconocidos como si hubieran llegado así sin más. Los observamos, admiramos y envidiamos aunque no hagamos el intento de pensar en el esfuerzo, el empeño, la perseverancia, el tesón, la constancia y la renuncia que ha significado para todos ellos conseguir su LOGRO.

Yo también he vivido durante años así aunque la razón nunca pudo con sus argumentos acallar mi alma. Se resistía a aceptar el zafio argumento que aquella le daba y busqué con vehemencia, a veces con acierto, aquello que pudiera reafirmar mi creencia de que la felicidad, la paz espiritual y la comunión con uno mismo existe. Así es como descubrí el COACHING…o fue al revés…ya no lo sé. Con cierto escepticismo me dejé tentar por esta disciplina, metodología o filosofía y que tan pronto probé me convirtió en leal servidora de su causa. La transformación es posible, el cumplir sueños es factible, el ser quien se quiere ser es una realidad y cualquier cosa está a nuestro alcance si se ama, si se cree, si se desea y se persigue.

El coaching se ha convertido para mí más que en una forma de vida en UNA VIDA CON FORMA.

Que el poema de Martha Medeiros os despierte del letargo y no demoréis más el VIVIR CON PLENITUD.

 

Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente
quien hace de la televisión su gurú.

Muere lentamente
quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente
quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente
quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en si mismo.

Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente,
quien pasa los días quejándose de su mala suerte
o de la lluvia incesante.

Muere lentamente,
quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce
o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.

Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos
una espléndida felicidad.

Martha Medeiros
(Brasil, 1961)